Auge de financiación en infraestructura sostenible

El Salvador se encuentra apostando fuertemente en infraestructura sostenible. Uno de las áreas en la que se encuentran invirtiendo varias empresas es la generación de energía fotovoltaica.

La preocupación por el cambio climático, preservación de los recursos naturales y la responsabilidad en cuidar el medio ambiente están tocando diversos sectores en el mundo entero. En ese sentido, la banca multilateral no es ajena, pues a nivel global, se encuentra financiando cada vez más toda aquella infraestructura diseñada, construida y certificada con un sentido sostenible holístico (con diversos enfoques y no solo en lo medioambiental).

Por ejemplo, la base de la definición de infraestructura sostenible utilizada por el Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es “aquellos proyectos de infraestructura que son planificados, diseñados, construidos, operados y al fin de vida removidos en forma tal que se asegure la sostenibilidad económica y financiera, social, ambiental (incluyendo la resilencia climática) e institucional, durante el ciclo de vida completo del proyecto”.

Según el BID, el propósito de este marco es incrementar la claridad, reducir los riesgos y mostrar las oportunidades que genera la infraestructura sostenible para el crecimiento inclusivo y la productividad, en función de aumentar la cobertura y la calidad de los servicios consagrados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y para acelerar la transición hacia economías con baja emisión de carbono y resilientes al cambio climático en Latinoamérica y el Caribe.

El sector de la construcción es uno de los mayores generadores de emisiones de carbono y consumidores de energía. Por ejemplo, Triodos Bank (que opera en varios países europeos, entre ellos España) promueve una construcción sostenible que se adapte a su entorno para aprovechar los recursos naturales e incorpore materiales biosostenibles, medidas de ahorro energético y fuentes de energía renovables.

Triodos orienta sus préstamos, en esa línea, como promotores para construcción sostenible de viviendas y la rehabilitación para proyectos orientados a la eficiencia energética.

En El Salvador, el BID se encuentra acompañando la financiación de algunos proyectos de generación eléctrica fotovoltaica (solar), también un componente relevante de la infraestructura sostenible.

Por su parte, también AES El Salvador y la guatemalteca Corporación Multi Inversiones (CMI) han recibido apoyo financiero por parte de la Corporación para Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC), que es la institución financiera de desarrollo del Gobierno de Estados Unidos, para el desarrollo de su proyecto fotovoltaico (en progreso) “Bósforo”, que alcanzará un total de generación de 100 Megavatios (MW).

El proyecto “Bósforo” representa una inversión de 160 millones de dólares y se desarrolla en tres fases, formadas por diez instalaciones solares, distribuidas en diferentes regiones de El Salvador.