Acceso al agua potable y su gestión sontenible

Según cifras de Naciones Unidas, en 2017, 2 100 millones de personas (la población mundial se calcula en 7 000 millones) carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura; 4 500 millones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura y la escasez de agua ya afecta a cuatro de cada 10 persona, entre otras cifras alarmantes.

La Asamblea General de Naciones Unidas reconoció el derecho de todos los seres humanos a tener acceso a una cantidad de agua suficiente para el uso doméstico y personal (entre 50 y 100 litros de agua por persona y día) y que sea segura, aceptable y asequible (el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar), y accesible físicamente (la fuente debe estar a menos de 1 000 metros del hogar y su recogida no debería superar los 30 minutos).

En ese sentido, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) #6 se refiere a “garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”. Las metas de este objetivo cubren tanto los aspectos del ciclo del agua como los sistemas de saneamiento, y la consecución de este objetivo se ha planteado para que contribuya en el progreso de otros ODS, principalmente en salud, educación, crecimiento económico y medio ambiente.

Las Naciones Unidas llevan mucho tiempo abordando la crisis mundial derivada de un abastecimiento de agua insuficiente y la creciente demanda de agua para satisfacer las necesidades humanas, comerciales y agrícolas.

En El Salvador se hacen esfuerzos por cumplir con este tema, pero aún hay vacíos importantes como la falta de aprobación de la Ley del Agua, la cual debería garantizar  disposiciones claras para salvaguardar el acceso y la preservación de este vital recurso.