La construcción sostenible debe abordarse como una estrategia de negocios

Ser sostenibles en la industria de la construcción vende, más allá del solo deber ser ambiental. Un edificio con esos estándares puede subir su valor hasta en un 11%.

La construcción sostenible alrededor del mundo, cada vez más, se está abordando como una estrategia de negocios que puede dejar mucha rentabilidad a la industria de la construcción.


Por ejemplo, el Green Building Council de España ha establecido 10 razones por las cuales la construcción sostenible es un modelo de negocio rentable.
Entre las razones que expone la institución sobresalen, que los edificios sostenibles ofrecen un diferenciador competitivo, pues con costos operativos más bajos y una mejor calidad ambiental interior, son cada vez más atractivos para un creciente grupo de compradores corporativos.


También, la construcción sostenible atrae más inquilinos, ya que los más inteligentes entienden y buscan hoy en día los beneficios que los espacios de edificios sostenibles pueden ofrecer.


Además, las tasas de alquiler de este tipo de edificios pueden incrementar, debido a que un estudio de 2008 del Grupo CoStar encontró que estas infraestructuras superan a otras no sostenibles en áreas como ocupación, precio de venta y tasas de alquiler, algunas veces por amplios márgenes.

En ese sentido, es innegable que la construcción sostenible vista como una estrategia de negocios contribuirá también a los objetivos de desarrollo sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).


Para ello, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo público su último informe antes de navidad de 2017, en el que habla de fortalecer el sistema de desarrollo y expone recomendaciones concretas para contribuir a la modernización de diversos actores de la ONU con el fin de que cumplan más eficazmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


En 2018, el sector privado, que abarca las empresas y el sector financiero, seguirá desarrollando un papel fundamental para ayudar a canalizar los miles de millones de dólares que costará poner en práctica los objetivos de desarrollo sostenible y el Acuerdo de París sobre cambio climático. Aunque la cifra es abrumadora, el trabajo de la Comisión de Negocios y Desarrollo Sostenible ha sido decisivo para contribuir a cuantificar los 12.000 millones de dólares en oportunidades de mercado para las empresas que trabajen a favor de los ODS.


Un foco fundamental de atención será el impulso a la acción y el avance en el seguimiento de iniciativas clave puestas en marcha en 2017, entre ellas los Principios para el Impacto Positivo en las Finanzas del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas, dirigidos a guiar a los inversores y financieros en el análisis del impacto ambiental, social y económico de los servicios y productos que ofrecen.


Para el caso de El Salvador, la Cámara Salvadoreña de la Industria de la Construcción (Casalco) abordó el tema con un experto en septiembre del año pasado, en el sentido de que integrar materiales sostenibles en la industria de la construcción puede convertirse en una estrategia de negocios.


La incorporación de productos sostenibles para la construcción puede convertirse en una estrategia importante para el crecimiento de esta industria en El Salvador, estableció el gerente de certificación y sustentabilidad de la cementera mexicana Cemex, Arturo Gaytán.


Gaytán manifestó, por ejemplo, que es necesario integrar la sostenibilidad a la estrategia de negocios, debido a que un edificio puede incrementar su valor hasta en un 11% si se construye con estos estándares.